lunes, 29 de julio de 2013

MORIR PARA RENACER



¿Cómo podría renacer sin primero tener que morir?

La experiencia ha sido dolorosa, pero ha matado de mí lo inservible y ha nacido la mariposa, el capullo fue útil por un tiempo pero ya no...

ahora extiendo mis alas, cruzo por el jardín empapándome de rocío y logro lo que tanto quería: trascender, pasar mas allá de la pena. Atravesé el jardín de dolor y otra parte de mi apareció, una parte que no conocía capaz de sobreponerse y alzarse. 
Puedo ponerme de pie y darme cuenta de que antes podía caminar... 
pero ahora puedo volar.

Gracias a mis amigos que lo han hecho posible, pero sobre todo, a mi amoroso Padre Jehová.

"Puede que el justo caiga hasta siete veces, y ciertamente se levantará"
(Proverbios 24:16).
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Gracias a ti también mi colega escritora quien me ha dedicado sus palabras balsámicas en este momento de congoja... vaya a ti también un fuerte abrazo y mi amor de compañeras de batalla en este tiempo del fin.


2 comentarios:

  1. Ante las crisis, los momentos difíciles de la vida, se abre siempre la posibilidad de salir fortalecido y renovado. Los estoicos, como Séneca, consideraban que la adversidad y las dificultades no eran ningún mal: eran lo que probaba nuestro valor, nuestra fuerza, lo que nos seguía educando para crecer.
    El proverbio muy a lugar, jamás hay que dejar de luchar por levantarse.
    Saludos

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  2. Buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa lágrimas de emoción: agradecimiento amiga por tu mención honrosa, a Jehová por usarme y de alegría por saberte volando!!...te quiero muchísmo...mi amiga y confidente!! un abrazo mariposa!!

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